¿Cuál es la postura correcta?

Para postura entendemos una posición en la cual mantienes tu cuerpo en el espacio. Una buena postura proporciona la capacidad de mantener una posición dada, tanto, si está erecta, sentada o acostada, o llevar a cabo cualquier movimiento utilizando el mínimo de contracción muscular y de  tensión en los ligamentos.

Los beneficios de una buena postura

Una buena postura consigue:

  • Reducir la fatiga, ya que los músculos se utilizan de forma eficiente y por lo tanto, el cuerpo necesita menos energía para moverse.
  • Mantiene los huesos y las articulaciones alineadas correctamente.
  • Minimiza las cargas sobre las articulaciones.
  • Disminuye la tensión en los ligamentos manteniendo las articulaciones alineadas.
  • Se previene la tensión muscular y problemas de fatiga.
  • Previene el dolor de espalda y dolor en el cuello.
  • Ayuda a aumentar la autoestima y te hace ver, más bello.

Mantener una correcta postura debe ser cómodo y natural. Pero en un principio, cuando se empieza a cambiar la vieja postura para aquella más correcta y funcional, nuestro cuerpo puede verse afectado y sentirse “incomodo” en esta nueva posición. Esto es normal ya que los músculos, ligamentos y articulaciones comienzan a funcionar de forma diferente y se tarda unos pocos días, antes, de que se sienta cómodo y relajado en su nueva posición.

Cómo se mejora la postura

Un pequeño consejo que puedo dar para mejorar tu postura en este momento es comenzar a “sentirte más alto “De hecho todos los músculos que te hacen sentir más alto son los mismos músculos que mejoran tu postura.

Así que cuando estés de pie: haz como si quisieras crecer, ¡intenta sentirte más alto!

  • Mantén la cabeza erecta con las barbilla un poco hacia dentro
  •  Mantén más o menos en la misma línea las orejas con tus hombros
  •  Mantén los hombros hacia atrás
  •  Las rodillas estiradas y la espalda recta
  •  Deja los brazos hacia debajo de una manera natural a lo largo del cuerpo
  •  Contrae ligeramente los músculos abdominales e intenta no rotar la cadera  hacia atrás
  •  Asegúrate que el arco plantar de los pies esté en una posición neutra con un mínimo de espacio entre la planta del pié y el terreno (no pies planos)
  •  Distribuye el peso del cuerpo sobre la parte anterior de los pies y no solo sobre el talón 
  • Mantén los pies más o menos con el ancho de tus hombros
  •  Si tienes  que quedarte de pie y parado durante mucho tiempo, traslada el peso del cuerpo de un pie a otro o de los talones a la punta del pie.

¿Cómo es posible comprobar rápidamente la postura?

Ponte de pie junto a una pared con los hombros y las nalgas en contacto con la misma. En esta posición,  también la parte de atrás de la cabeza  debería estar en contacto con la pared; si esto no es posible, significa que la cabeza está adelantada y no en línea con el resto del cuerpo poniendo bajo tensión los músculos del cuello y de los hombros y esto podría a la larga, dar lugar a dolores y molestias.

¿Es necesario consultar a un especialista para mejorar la postura?

Si no puedes corregir tu postura de forma simple, es posible que tengas algunas restricciones en las articulaciones, músculos, y ligamentos. En este caso el acudir a un osteópata es necesario para resolver todas las alteraciones que no te permiten obtener una correcta postura.

Si en cambio consigues ponerte en una postura correcta, pero te resulta difícil mantenerla, puede entonces que el problema sea una falta de fuerza y resistencia a nivel de los músculos posturales. Un osteópata especializado en rehabilitación funcional será capaz de aconsejarte sobre los mejores ejercicios para fortalecer estos músculos para así poder mantener fácilmente tu postura ideal.

Publicado: 18 de Julio de 2017